Cinco cambios tecnológicos que están al caer

Anteriormente os comenté mis cinco buenos patinazos que me convirtieron en el Ray Charles de las premoniciones tecnológicas. Hoy vamos a hacer justo lo contrario. Intentaremos dejar una pequeña nota con fecha para poderla leer dentro de unos años, a ver si consigo vaticinar lo que llevo tiempo pensando. A pesar de usar con cierta asiduidad avances informáticos que al principio nos parecieron sorprendentes, estoy totalmente seguro de que los mismos que los patentaron conocían de antemano su cercana caducidad. No obstante, midieron a la perfección la manera más elegante de vaciarnos los bolsillos con ellas.



Tecnología 3D

El cine 3D me marea. A nivel casero la cosa mejora. Tengo un Smart TV Samsung y de vez en cuando alguna que otra película en 3D veo. Aun así sigo sin darle prosperidad al asunto, por lo menos a la actual plataforma de gafita puesta. No es cómodo. Las pilas de unas gafas caseras duran película y media. No son precisamente baratas. Y no me veo a una familia con dos hijos comprando cuatro gafas. Bajo mi punto de vista fue una invención genial para arrastrar a la gente al cine. Los Smart TV implementaron su tecnología en las pantallas y con ello la fiebre ha durado un poquitín más. Dentro de poco alguien sacará un 3D sin gafas, a lo Nintendo 3DS, nos engañarán durante siete años más y ya nos olvidaremos.

El formato óptico

Murió el mismo día que salieron a la venta los discos duros portátiles de 2.5''. Su sentido solamente se le encuentra para comprar contenido original y esto también durará muy poco. En pocos años todo se comprará online Ya ha empezado, pero no se ha desarrollado en condiciones todavía. La música, los videojuegos, las películas y con ello tendrás en un formato digitalizado los libretos de todo lo que consumas. Tengo dos tarrinas de DVDs vírgenes desde hace unos diez años qué no sé cómo quemar. Así que dejar de hacer copias de seguridad en DVDs porque no dentro de mucho os será muy complicado reproducirlos, tanto porque se hayan deteriorado como por que sin comerlo ni beberlo no dispongáis del lector en sí. Terminarán de morir del todo cuando el primer fabricante de coches decida no implementarle un reproductor de CDs.

Tarifar por llamadas

No le doy dos años. Movistar, Vodafone y compañía siguen cobrando por realizar llamadas. Cada empresa tiene sus tarifas por minutos. Siguen viviendo de los teléfonos de empresas y de la generación de nuestros padres. Ya nadie llama. De hecho asusta escuchar el tono de llamada de nuestro smartphone. No es algo habitual. Los negocios ofrecen comunicación por WhatsApp. Es como el teléfonillo de casa, ya sólo llama el de SEUR para entregar un paquete de Amazon, o el del kebab a domicilio. Aumentarán las tarifas de GBs y todos terminaremos llamando vía 4G. Llamar de línea a línea se convertirá en el actual fax, algo que se realiza en muy pocas contadas ocasiones.

Autoservicio de las Gasolineras

Acuérdense de esto. Un día llegará un loco, parará en cualquier gasolinera de España y llenará el depósito de su coche. Luego como está como una puta regadera, antes de ir a pagar, sacará la manguera y empezará a echar gasolina por todo el suelo por puro entretenimiento. Mojará a un empleado y a un cliente. Podrá reventar todo o no, eso ya depende de la suerte y del nivel de locura del protagonista. La prensa escribirá. Habrá coloquios en la televisión. Y las autoridades se concienciarán de una maldita vez de que uno no puede ir libremente a comprar un producto inflamable. Lo mismo que se necesitan permisos especiales para comprar algunos productos químicos, el tratamiento de ciertos derivados del petroleo solamente podrán ser despachados por profesionales formados para ello. A nadie le sorprendería hoy que después de llenar los sesenta litros de mi depósito sacase tres garrafas de cinco litros y me llevase en el maletero material suficiente como para volar un hospital. El autoservicio terminará con el primer loco.

BlaBlaCar

Qué bonito, qué barato. Hasta que una banda de narcotraficantes se dediquen a llevarte a ti y cuando les pare la Guardia Civil los cuatro amigos digan que la maleta con cincuenta kilos de cocaína es tuya. O hasta que La Sexta hable del "Asesino de Blabacar" o "El Violador de Blabacar". Compartir coche con un desconocido puede ser una experiencia económica y hasta hoy no se ha conocido ningún caso que haya alterado el normal ritmo de los noticiarios. Pero el formato actual de perfil en el sitio web y comentarios de los conductores es tan fácilmente falsificable que me resulta muy palpable imaginarme al Monstruo de Amstetten llevando de Madrid a Cádiz a cuatro chicas de diecisiete años.

Llámenme catastrófico, y posiblemente lleven toda la razón, pero bastará que dos locos -que por otra parte siempre los hay- le den la notoriedad suficiente como para que el formato actual deje de existir como lo conocemos.

Iremos hablando con el paso del tiempo y esperemos que a ninguno nos pille en la misma gasolinera o en coche ajeno.

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