El dramatismo fácil de un slowmotion

Me he terminado haciendo con un iPhone 6S Plus y no voy a gastar mucho tiempo hablando sobre el pedazo de smartphone. Dentro de sus características las más plausibles son las novedades en la óptica de su nueva cámara de fotos y de vídeo. Su grabación a 4K - algo impensable para un teléfono móvil - y la universalidad que presenta desde sus anteriores versiones la denominada técnica del slowmotion.

Estos efectos hace pocos años solamente se podían conseguir con sistemas profesionales con grabaciones a 120fps y pasando por una posterior edición, con un equipo informático medianamente en condiciones para no morir durante la espera. A día de hoy la creación y disfrute de estos vídeos son algo extremadamente fácil, siempre y cuando no nos salgamos de nuestro terminal. Para quien no lo sepa el iPhone  6S Plus te captura el vídeo tanto a 120fps en 1080p como a 240fps en 720p y luego te lo reproduce a 30fps, por lo que la conversión instantánea es inmejorable. El problema viene cuando queremos sacar ese vídeo de nuestro teléfono y exportarlo de una manera digna. La AppStore nos ofrece alguna que otra app gratuita como TruSloMo, pero tras realizar mis exhaustivas pruebas siempre pierde demasiada calidad en la exportación. Será una opción válida para muchos, pero no para mí. De poco vale empezar teniendo un equipo de vanguardia para terminar exportando un recuerdo chabacano. Así que el mejor workflow que - por ahora - he encontrado es el siguiente:

Lo he trabajado de una manera "bastante simple", 720p a 240fps trasladado a mi PC mediante Dropbox o un sencillo cable lighting e importado a Adobe Premiere Pro. El vídeo que exportamos está capturado a 240fps, pero cuando lo reproduces no existe cámara lenta alguna. La manera más fácil y simple es jugar con la matemática para no forzar el efecto slowmo a unos calibres ridículos y se termine observando la carencia de fotogramas por intentar estirar la cámara lenta como si estuviésemos capturando un proyectil saliendo de un arma a 2000fps. En mi caso el vídeo master sin ningún tipo de efecto dura 3'58'' y el propio iPhone me lo reproduce en slowmotion durante 31'44''. La proporción viene siendo unas ocho veces más lento, grosso modo. Por lo tanto con Adobe Premiere Pro directamente le daremos al vídeo la duración exacta que marca nos nuestro iPhone. Por lo demás solo lo he editado con Adobe Lightroom - mi primera vez - luces, sombras y temperatura, tomando como clave uno de sus fotogramas y aplicándole los cambios a la totalidad del clip de vídeo.

El resultado final es el siguiente.

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