Vaca Nostra

Pude tener la oportunidad de vivir el salto de calidad que supone la marca Raza Nostra, el siguiente escalón gastronómico que nos ofrece uno de los mejores negocios culinarios de lo que ya hemos hablado aquí, Hamburguesa Nostra. La primera vez como llegué me fui, sin reserva, iluso de mí no me acordaba de aquello de que "en Madrid no hay crisis". Ese regate en corto que tuve que hacerle a una noche ya planificada me sirvió de experiencia para no cometer el mismo error. Si vais, reservad.

El restaurante VacaNostra se caracteriza por ofrecer diversas carnes de suprema calidad cocinadas y servidas por auténticos profesionales. Saben perfectamente lo que tienen entre manos, saben venderlo, su mejor comercial no es más que su propia forma de ser, su filosofía. Medianamente tenía una idea hecha de lo que quería comer, pero a pesar de ojear con anterioridad su carta por Internet fue sentarme en su mesa y perderme entre tal impresionante mostrador de tesoros. El titubeo se hizo palpable a medida que me iba perdiendo entre tus carnes, sus cortes, sus razas, sus infografías y hasta ante la posibilidad de degustar de un buen pescado. Tengo que decir que ha sido el único restaurante en el que he prestado atención al leer su plato de lentejas. Todo al centro, como normalmente siempre me gusta, un entrante para compartir, una carne y una hamburguesa. Hamburguesa sólo hay una, Nostra Hamburguesa VN, con el entrante apenas dudamos, Huevos a Baja Temperatura con Parmentier de Trufa, pero claro, ¿y la carne? Ni en los mejores Consejos de Ministros se han tomado decisiones de tales envergaduras. Quiero que mi cena sea digna de historias que ni Ulises. T-Bone de Cebón, a ti nos encomendamos. Que así sea.

Hablar de T-Bone puede sonar a desconocimiento total, que fue no más que lo que a mí me ocurrió al leerlo por primera vez. Recibe este nombre porque el corte de carne deja el hueso en forma de T y gracias a ello podemos degustar de dos sabores dentro de la misma pieza, solomillo y entrecot. No cabe duda que fue la idea de las dos texturas diferentes lo que nos sirvió como cabo en ese mar de dudas del que no sabíamos salir, una opción de abarcar más de lo posible el abanico de posibilidades que hacían de nuestra boca  agua.

Tras las bebidas, Coca-Cola como no, opción por la cual no pudimos disfrutar de los consejos de Nuria España, la sumiller, nos pusieron unas aceitunas y un aperitivo, Albondiguitas de Vaca Rubia, presentándonos a los pocos minutos el kilo setecientos gramos de carne con el que íbamos a pelearnos. Cualquiera se echa atrás en ese momento. Poco hecho, por favor. Poco más.



La espera nos la amenizaron los suculentos Huevos a Baja Temperatura donde el sabor a trufa inundaba alegremente cada bocado, un acierto total. Lo contrario de Nosta Hamburguesa VN de Carne de lomo de Buey y Vaca rellena de Foie de Pato con Queso Laperal, sólo puedo decir algo bueno sobre la calidad de su materia prima. Fui incapaz de saborear divina mezcla de carnes por culpa de un queso que bajo mi modesta opinión bien podría haberse quedado en su casa. Si me hubiesen dado cualquier carne en oferta de supermercado bajo esa combinación lo hubiese disfrutado de la misma manera. Me acordé en ese momento de Hamburguesa Nostra y de que no creo que hayan acertado intentando subirle el tempo a una sinfonía que ya de por si alcanza su punto óptimo entre otras paredes. La "simpleza" del Buey del Valle del Esla, por ejemplo, deja sin opciones a esa vuelta de tuerca que muy respetablemente han intentado conseguir, 19,50€ de un plato que aseguro no volver a pedirme jamás. Lo que comenzó como la posibilidad de coronar mi ranking de hamburguesas terminó con la experiencia más desilusionante de todas.


Ni el mismo Martin Scorsese habría sido capaz de construir el giro argumental con el que nos íbamos a topar. Llegó el T-Bone, a trescientos gramos de la cercana cifra de casi dos kilos de jugosa e indómita carne de cebón, acompañada de una fritada de patatas de diez enriquecidas con un par de cebollitas fritas que ya me gustaría a mí saber sobre el proveedor de ellas. La perfección hecha carne. No sé de quiénes fueron las manos plasmaron en ella ese punto exacto que le pedimos, sólo espero que esa persona sea feliz de por vida tanto y como nos supe hacer felices a nosotros. 


De postre nada, si me cabe algo me pido más carne. Me bastó con el bombón de naranja - ese valor añadido - que te ofrecen momentos antes de traerte la cuenta, la abultada cuenta. Bien cocinado, bien servido y bien cobrado. Sin derecho a queja. Como carácter meramente informativo el total de lo que veis en las fotos fue degustado por tres comensales y salió por unos 180€ aproximadamente. Digo esto no porque la influencia de mis post pueda suponer una riada de personas comprando AVEs a Madrid para disfrutar de los servicios de VacaNostra - creo que me leen menos que al BOE - sino porque los precios se muestran hasta por cada cien gramos, lo que supuso multiplicar por diecisiete el montante final del T-Bone.



En mi caso no me importa pagar lo necesario por una buena carne, un pescado o cualquier plato que conlleve todo lo que la marca RazaNostra, es decir, una materia prima excepcional y una cocina de altos niveles, pero por mencionar lo económicamente negativo considero que cinco euros por Coca-Cola es una desproporción. No soy quién para colocarle los precios a los negocios ajenos, pero permítanme al menos mencionarlo y creo que llevo algo de razón cuando digo que Madrid, en ciertas ocasiones, se ha creído París. Creo que VacaNostra es una magnífica opción para englobar un bonita celebración. Importante, algo sobró y no precisamente por no gustar, sino por no ser incapaces de seguir llenándonos el buche.

2 comentarios:

  1. Quién pudiera haberle hincado el diente a ese Cebón... estoy contigo en eso de 5 € por una CocaCola, una cosa es libre mercado y otra cosa es "te la voy a clavar porque estamos en un sitio caro y tiene que ser así".

    Besitos.

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    Respuestas
    1. Pues sí, coincidimos totalmente, el precio se sale de la gráfica por asuntos tales a las bebidas. Es tremendamente exagerado.

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