Lowepro Event Messenger - Mochila todoterreno

Llámenme soberbio si así lo desean. Normalmente soy de los que dicen que cuando compro algo, compro lo mejor, aunque en este caso afortunadamente, tengo la posibilidad de explayarme y dar las razones del porqué de mi frase. Soy de esas ratas de Internet, de catálogos, de comparaciones y hasta de foros. Ese capaz de pasarse tarde y media midiendo pros y contras de todo aquello, independientemente del precio, de algún complemento que adorne cualquiera de mis pasiones. Evidentemente, compro lo mejor para mí - no va a ser para ti - optimizando, eso sí, cada campo a valorar. Eficiencia y eficacia. Aunque no por ello dejaré de olvidar jamás las peores decisiones que tomé a golpe de euros, que también las hay.

Tras algún que otro año cargando con el equipo, mi cuello necesitaba un alivio, un cable. No os lo negaré, mi réflex se ha quedado en casa por no soportar las incomodidades, llegándome a arrepentir en bastantes ocasiones, hiciese lo que hiciese. Llega un momento en el que no sabes cuándo acertar llegándose a crear un desasosiego tecnológico no recomendable para ningún geek.

Mi primera ayuda de transporte fue una minimochilita donde una réflex avanzada entraba sin ningún tipo de problema. No duró demasiado. La imposibilidad de ir acompañado de otro objetivo le acortó demasiado la vida. En segundo lugar me hice con una buena mochila, marca Tenba, un buen refugio de seguridad donde una o incluso dos cámaras réflex profesionales, tres objetivos, cables, cargadores y filtros estaban atrapados a buen recaudo, bien apretaditos y acolchados. Hasta ahora, considero que esta es la mejor opción para transportar nuestro equipo. No obstante, se avecinaron tras varias excursiones algunos problemas. Como he dicho, es la mejor opción para transportar. Sólo para transportar. Un detalle muy a tener en cuenta.


Algo a nuestras espaldas no está pensado para ser abierto y cerrado cada vez que queramos jugar con el binomio teleobjetivo-angular. No podemos disponer de una mano libre para ir cargando con nada, puesto que necesitamos de ambas para cada uno de los disparos y sobre todo, no podemos ir haciendo parones, quitar mochila, abrir cremallera, montar objetivo, guardar objetivo y cerrar mochila, porque cuando alcemos la vista, daos por jodidos, esa ardilla no va a seguir ahí para vosotros. Además, puedes hacerle bastante cansada la excursión a tu acompañante.

Necesitaba una bandolera de mensajero, pero no quería una cualquiera, una con cierto valor añadido. Una compra que fuese más allá del mundo de la fotografía, una bolsa que permitiese no sólo todo lo que ya hemos comentado - comodidad y funcionalidad - sino que además, aportase una diferencia y pudiese ser usada independientemente de llevar consigo alguna que otra cámara. Lowepro y su Event Messenger 250 me ofrecía exactamente lo que iba buscando. Me topé con ella gracias a un post de Xatakafoto y tardé bastante poco en hacerme con ella desde Amazon.es a un precio bastante inferior al que se ofrecen en tiendas físicas. Existen tres modelos - 100, 150 y 250. Me decanté por la mejor opción para transportar y a la vez trabajar con una réflex profesional con un objetivo montado, cargar dos objetivos más, un ordenador portátil de 13'' o una tablet y unos bolsillos la mar de competitivos que parecen hechos para discos duros portátiles.


Lo mejor que podéis hacer es echarle un ojo a sus características en web. Y ojo, digo todo esto y a mí no me paga nadie. Un regalazo para el fotógrafo.

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