Escapadas

La mayoría de las veces tu forma de ser se refleja en absolutamente todo lo que haces en la vida, ya sea trabajo, relaciones laborales o familiares, estudios e inclusive aficiones. Si eres una persona ordenada, meticulosa y perfeccionista todos los aspectos de tu vida se verán afectados por las cualidades con las que naciste, tanto para bien como para mal.

Particularmente mi obsesión es el workflow, da igual que esté trabajando, cocinando o editando, siempre intento hacer las cosas de forma eficiente, desde ordenar el equipo fotográfico hasta el almacenado de las fotografías, pasando por la limpieza, el mantenimiento y el uso del material.



Ciertamente se podría decir que soy una persona cuadriculada de lunes a viernes, y aunque los fines de semana también los tengo bastante ordenados siempre dejo una puerta abierta a esas excentricidades que me mantienen vivo. La rutina y el orden no están reñidas con la adrenalina e improvisación, de hecho creo que las personas más tranquilas y serenas en su día a día son las que más disfrutan de su tiempo libre ya que al menos en mi caso lo empleo para satisfacer mis necesidades humanas o casi animales de sentirme vivo, normalemente contracorriente.

Esto que hablo queda muy bonito sobre el papel, pero en realidad pocas son las personas que han comenzado unas vacaciones sin rumbo, se han quedado con el coche atascados en un patatal en mitad de la nada o se han aventurado en otro país sin reserva hotelera. Cuando vives estas situaciones en primera persona la tinta pierde gran parte de su romanticismo y aparecen los fantasmas del cansancio, la desesperación y el qué diablos hago yo aquí. Es en ese momento, cuando sufres en tus propias carnes la cara B del romanticismo aventurero, cuando sabes si eres realmente lo que dices.

Yo no puedo pasar mucho tiempo sin sentir el fluir de la adrenalina por mis venas, sin aventurarme por caminos desconocidos ni sendas impracticables, sin cruzar puentes abandonados en plena noche y sin alejarme de las luces de la ciudad. Es algo que necesito para comenzar con ilusión la rutina de los lunes.

Para salir a hacer fotografías no es necesario planear grandes viajes ni perder el tiempo preparando el día, para salir a hacer fotos sólo se necesitan dos cosas, una cámara y ganas. Para días aburridos, horas perdidas y momentos vacíos os aconsejo que deis rienda suelta a vuestro espíritu aventurero y abandonéis las carreteras de diario para perderos en caminos de tierra, cultivos infinitos y canales de riego. Descubrir una pequeña parte del mundo por muy cercana a ti que esta sea puede llegar a ser muy gratificante, a veces nos obsesionamos con lo exótico de la lejanía sin darnos cuenta del atractivo de lo desconocido.

Pocas cosas me gustan más que la fotografía, pero sin duda una de ellas es perderme.


Betaori.

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